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DPA
DOCUMENTS DE PROJECTES D' ARQUITECTURA

CONTENIDO

ARTÍCULOS

LA CIUDAD BAJO EL NIVEL DEL TERRENO. [pdf]
Antonio Barrionuevo

ESPACIO PÚBLICO Y COTA CERO. [pdf]
Maria Rubert

NY-1920. HUGH FERRISS Y LA UTOPÍA VERTICAL. [pdf]
Rafael Diez

LA PLANTA BAJA: UNA INTERSECCIÓN ENTRE EL EDIFI CIO Y LA CIUDAD. [pdf]
Pere Joan Ravetllat

EL PAISAJE BAJO LA CASA. [pdf]
Joan Llecha

LOS BAJOS DE LOS EDIFI CIOS ALTOS. [pdf]
Marcelo Faidén

UN ITINERARIO CONSTRUIDO CON 4 VISITAS PUNTUALES.

TRES PLANOS PLANOS. [pdf]
Jordi Ros

EL RETORN AL SUBSÒL: TRES MUSEUS DEL SEGLE XX. [pdf]
Carme Ribas Seix

CERCA DE CASA. [pdf]
Cristina Jover

EL SUELO COMO NOCHE DE LA ARQUITECTURA. [pdf]
Eduard Bru

SEVILLA. ARQUITECTURA EN EL METRO. [pdf]
Enrique Abascal

COTA CERO

COTA CERO. DPA 21 , Edicions UPC, Barcelona, 2005.

 

EDITORIAL

La ciudad contemporánea tiende, en sus puntos de mayor concentración, a desdoblarse en diversos niveles superpuestos y relacionados entre sí. Al mismo tiempo que los medios técnicos permiten a los edificios desarrollarse en vertical y separarse del terreno, otras exigencias, derivadas de su necesaria conexión con la red viaria, los sistemas de transporte o las redes energéticas, conducen, por el contrario, a la excavación del terreno y a la ocupación del subsuelo. De este modo, la cota cero, es decir, el contacto de la edificación con el suelo natural, deja de ser un simple plano geométrico para adquirir mayor relieve y complejidad.

La doble tensión hacia arriba y hacia abajo que la ciudad experimenta provoca una dilatación espacial de la cota cero que otorga una importancia redoblada al sistema de acceso a los edificios. La tendencia de los edificios a levitar y separarse del terreno se produce de un modo simultáneo a la voluntad irreprimible de incrustarse en él. La consecuencia más directa de ese proceso es la posibilidad que se abre de liberar el suelo natural con vistas a lograr la máxima permeabilidad y fluidez de los recorridos urbanos.

La arquitectura moderna promovió la idea de despegar los edificios del suelo y de eliminar los obstáculos que restringían la libertad de movimientos en el ámbito público. En las últimas décadas hemos asistido, en cambio, al retorno de la arquitectura hipogea y al gusto por la excavación. La atención que en la actualidad se dispensa a la cota cero integra ambos aspectos y abre nuevas posibilidades de conjugar la relación entre arquitectura y ciudad.

El número se abre con dos artículos de carácter general, firmados por Antonio Barrionuevo y Maria Rubert, en los que se proponen diversos argumentos sobre una cuestión que nos parece central: la repercusión que el nuevo modo de entender la cota cero acaba teniendo en el dispositivo urbano y en los vínculos que la ciudad establece con los edificios.

A continuación se publican diversos trabajos que parten del análisis de ejemplos concretos de arquitectura y permiten ilustrar y aclarar los enunciados generales. Rafael Diez estudia la iconografía de los dibujos de Hugh Ferriss como paradigma de la primera eclosión de la edificación en altura. Pere Joan Ravetllat profundiza en la cuestión de la planta baja como intersección entre edifi cio y ciudad. Joan Llecha se fi ja en los ejemplos que ponen aire de por medio entre edifi cio y suelo, explorando la atmósfera que se crea en dicha situación. Marcelo Faidén lleva a cabo un repaso de algunas soluciones innovadoras en el encaje del edifi cio en el terreno. Jordi Ros, a través del manejo de un trío de ases (Mies, Jacobsen y Mendes da Rocha) explora la relación entre la cota cero y la cuestión del acceso. Carme Ribas propone algunos ejemplos de arquitectura hipogea que se refi eren al tema del museo.

La parte fi nal está compuesta por una refl exión de carácter personal escrita por Cristina Jover y por dos aportaciones de Eduard Bru y Enrique Abascal basadas en sus propios proyectos. Curiosamente, las sugestivas imágenes que Abascal nos propone para el metro de Sevilla con las que concluye esta monografía pueden verse como la respuesta directa a los requerimientos que el artículo de Barrionuevo establece al comienzo. Se cierra así un círculo que confiamos haya podido suscitar el interés de nuestros lectores.